Arqueología
Prospección no invasiva para reconocer anomalías y estructuras enterradas antes de definir excavaciones o intervenciones.
En arqueología, excavar sin información previa puede consumir tiempo, recursos y afectar zonas que no necesitan intervención. La prospección geofísica permite explorar áreas de forma no destructiva y construir mapas de anomalías para orientar la investigación arqueológica.
En patrimonio, una excavación innecesaria puede ser costosa y además irreversible. La prospección geofísica permite revisar áreas amplias sin abrir el terreno de forma continua y ayuda a decidir dónde una intervención arqueológica tiene mayor justificación.
GPR, resistividad y magnetometría responden a propiedades físicas diferentes. Su utilidad depende del tipo de objetivo, profundidad, suelo, humedad, materiales constructivos y condiciones del sitio. El diseño debe coordinarse con la pregunta arqueológica, no únicamente con el equipo disponible.
La geofísica no determina edad, cultura ni función de un hallazgo. Identifica patrones y contrastes que deben ser interpretados por el equipo arqueológico y, cuando corresponda, comprobados mediante excavación controlada.

¿Cuándo conviene aplicar este estudio?
La pregunta correcta no es “¿podemos hacer geofísica?”, sino “¿qué decisión de arqueología necesita mejor información?”. Cuando el objetivo es medible, estos escenarios suelen ser buenos candidatos:
Antes de excavar
Para reconocer sectores con mayor probabilidad de contener estructuras o anomalías y planificar sondeos arqueológicos.
Mapeo de muros y fundaciones
Para seguir geometrías enterradas cuando producen contraste electromagnético, eléctrico o magnético.
Búsqueda de vacíos o cavidades
Para investigar anomalías someras con GPR o resistividad según suelo y dimensiones del objetivo.
Delimitación de sitios
Para cubrir mallas sistemáticas y analizar distribución espacial de anomalías antes de intervenir.
¿Qué podemos investigar?
Cada objetivo se traduce en una propiedad física, una escala y una profundidad de interés. En arqueología, los objetivos más habituales incluyen:
- Mapear estructuras enterradas como muros, cimientos o pisos cuando generan respuesta detectable.
- Reconocer cavidades y rellenos de comportamiento físico contrastante.
- Identificar patrones geométricos que puedan orientar hipótesis arqueológicas.
- Delimitar áreas de interés para concentrar excavación y documentación.
- Reducir intervención innecesaria en zonas sin evidencia geofísica relevante.
- Generar cartografía georreferenciada compatible con el registro del proyecto arqueológico.
Métodos y tecnologías que pueden intervenir
La herramienta viene después de la pregunta. En arqueología, una técnica puede ser excelente para un objetivo y poco útil para otro; por eso la selección se justifica caso por caso.
| Método | Qué mide o aporta | Aplicación en este contexto |
|---|---|---|
| GPR | Radargramas y cortes de amplitud con alta resolución somera. | Muros, pisos, cavidades y otras interfaces en suelos con atenuación moderada. |
| Resistividad / ERT | Contrastes eléctricos del subsuelo. | Muros, zanjas, rellenos y humedad asociada a estructuras o cambios de material. |
| Magnetometría | Variaciones magnéticas muy sensibles a ciertos materiales y alteraciones. | Hornos, quemas, rellenos, estructuras y objetos magnéticos según contexto. |
| Topografía / SIG | Posicionamiento y análisis espacial. | Integración de anomalías con cuadrículas, excavaciones y cartografía del sitio. |
Prospección no invasiva antes de abrir una excavación
El resultado se interpreta como evidencia de contraste: geometrías, reflectores o anomalías pueden sugerir estructuras, rellenos o elementos enterrados, pero la identificación final requiere contexto arqueológico y verificación. Esa diferencia es clave para trabajar con rigor.
GPR + cuadrícula arqueológica
La adquisición sistemática permite generar mapas de profundidad y comparar anomalías con unidades de excavación.
Varios métodos
Una anomalía que aparece en GPR y resistividad con geometría coherente tiene más soporte que una respuesta aislada.
Geofísica + excavación
La excavación proporciona verificación directa y permite recalibrar la interpretación de anomalías similares en el resto del sitio.
Cómo desarrollamos el estudio
1. Definición del objetivo
La primera reunión sirve para aterrizar el problema: ubicación, dimensiones, antecedentes, accesos, plazo y, sobre todo, qué necesitas saber al terminar el estudio de arqueología.
2. Selección y diseño de métodos
La malla se diseña según el tamaño esperado de las estructuras y la precisión con la que deben ubicarse. En arqueología, unos centímetros de separación pueden cambiar la capacidad de reconocer un patrón.
3. Adquisición y control de calidad
En campo vigilamos posicionamiento, acoplamiento y repetibilidad. Si aparece una interferencia o una zona difícil de medir, se documenta y se decide cómo tratarla antes de cerrar la jornada.
4. Procesamiento e interpretación
Después de procesar revisamos si el modelo es coherente con lo que se conoce del sitio. En arqueología, una anomalía aislada nunca pesa más que el conjunto de evidencias.
5. Integración y entrega
La interpretación marca anomalías y patrones con distintos niveles de confianza. La decisión de excavar sigue siendo arqueológica; la geofísica ayuda a llegar a esa decisión con un mapa mejor informado.
Resultados y entregables
En arqueología, el informe debe poder leerse como una respuesta al problema del proyecto. Resumimos hallazgos, incertidumbres y recomendaciones y dejamos los mapas o perfiles como respaldo técnico, no como sustituto de la conclusión.
- Plano de malla y cobertura georreferenciada.
- Radargramas, mapas de amplitud, resistividad o anomalías magnéticas según el método.
- Interpretación de anomalías por geometría, profundidad relativa y nivel de confianza.
- Mapas de sectores prioritarios para verificación.
- Archivos digitales para SIG y documentación arqueológica.
- Memoria técnica con parámetros, resolución y limitaciones.
Qué información nos ayuda a planificar la prospección
- Ubicación y superficie del sitio.
- Tipo de objetivo arqueológico esperado.
- Profundidad aproximada y condiciones del suelo.
- Planos, cuadrículas y antecedentes de excavación.
- Restricciones de acceso, conservación o circulación.
Experiencia aplicada y evidencia técnica
Para seguir profundizando en arqueología, revisa las técnicas geofísicas relacionadas, nuestras publicaciones y recursos y los servicios de teledetección que puedan complementar el caso.
Preguntas frecuentes
Conversemos sobre tu proyecto
Para revisar un proyecto de arqueología necesitamos contexto, no un formulario perfecto: ubicación, problema, dimensiones aproximadas y cualquier antecedente que tengas son suficientes para empezar.
